Hace tiempo atrás, cuando quizás lo años no eran tantos, y a pesar de tener una mente tan liberada de los estereotipos sociales, no entendía porque tal obsesión por el trasero femenino , llegué a pensar que los hombres que les encantaba tener en cierta posición de perrito a su pareja, tenia algún tipo de obsesión secreta indescifrable.
Hoy en día, no solo entiendo que no es rara la obsesión, y que las mujeres disfrutamos mas, aun cuando no esperamos impresionar a nadie en la cama con un trasero inmenso,
y goloso de esa posición;
es fascinante sentir a un hombre, como un buen jinete montando una potra indomable y salvaje, ahora entiendo que su obsesión es el poder que tienen en ese momento, no sobre la mujer en si;
Es sobre su propia sexualidad, se sienten machos viriles; y en esos instantes por fracciones de minutos, solo deleitan su propio ego sexual combinado con el mirar, fascinado con unas curvas traseras, deleitando a su propio Dios del sexo.
En esos momentos, no recuerdan ni el nombre, ni la situación sentimental, ni siquiera son consienten de las sensaciones femeninas, solo se sienten los mas exquisitos amantes del mundo, y que están montando lo que mas desean .... un trasero
Hay personas que opinan que el sexo no debe ser egoísta .. pero mi opinión al respecto, es que todos tenemos momentos de egoísmo sexual, y no por eso deja de ser menos placentero ..
Disfrutar con el placer ocasionado, es un deleite sin igual.


